Un litigio se denomina “caso civil” cuando es entre personas en su calidad o en su relación como particulares, o cuando el gobierno, ya sea federal, estatal o local, o un departamento de este, demanda a una persona conforme a la ley, a diferencia de un proceso judicial por un cargo penal. El resultado generalmente es un veredicto en favor del demandante o del demandado y, en muchos casos, implica otorgar o denegar una indemnización por daños y perjuicios.